Una odisea luminosa y surrealista sobre lenguaje, identidad y hogar. «Nuestra lengua es como el viento, una mezcla de todos los paisajes por los que hemos pasado a lo largo del camino.»Hiruko ha visto cómo su tierra natal, un archipiélago situado entre la China meridional y la Polinesia, ha desaparecido del mapa engullida por los estragos del cambio climático. Refugiada en Dinamarca, ha inventado su propio lenguaje, el panska, un idioma flexible con el que es capaz de comunicarse en cualquier país escandinavo y que enseña a quienes, como ella, no pertenecen ya a ninguna parte. Pero en un mundo en el que las fronteras se desdibujan y los mapas se reescriben a la fuerza, ¿qué significa realmente pertenecer a un lugar Impulsada por la nostalgia y la sensación de pérdida tras la desaparición de su país, y acompañada por Knut, un joven lingüista danés fascinado por las relaciones entre identidad y lenguaje, Hiruko emprende un viaje por Europa en busca de antiguos compatriotas que hablen su lengua materna. En el camino, se cruzarán las historias de un elenco de personajes que, cada uno a su manera, tratan de hacer