Tonino, claramente, es un pingu¨ino:
chaqueta con faldones, culo fino,
pico naranja y ojos de botón,
rellenito y torpón.
A Tonino le importa tres pepinos
lo que piensen su madre y sus vecinos.
Él sueña con vivir en el desierto;
esto es lo único cierto.
Como suele suceder con los relatos de viajes, esta también es una metáfora de la vida, que acostumbra a demostrarnos que valoramos lo que tenemos en cuanto lo perdemos. Y es lo que descubre rápidamente nuestro entrañable y divertido personaje.